Monthly Archives: agosto 2014

Interrumpiendo lectores

Knausgard Interrumpido

¿De qué se trata esta sección llamada Interrumpiendo lectores?
Básicamente de eso, de interrumpir a los lectores que encontramos leyendo en el subte, en el colectivo, en un café o una plaza. Les damos unos golpecitos en el hombro y entonces: “Perdoná que te interrumpa ¿te puedo hacer unas preguntas?”

 

Lectora: María Azul Álvarez
Lugar: Subte B
Estaba leyendo: “Un hombre enamorado” de Karl Ove Knausgård

¿Cómo llegó al libro?
Leyó que alguien lo recomendaba en Eterna Cadencia.

¿Dónde compró el libro?
En la librería Libros del Pasaje.

¿Qué leyó antes?
“Una semana en la nieve” de Emmanuel Carrère

Cartelera Edhasa

Flyer Dorrego nueva fecha

 

 

Para ir agendando:

¿Qué libro presentamos?
Manuel Dorrego. Vida y muerte de un líder popular de Gabriel Di Meglio.
¿Cuándo?
El jueves 11 de septiembre, a las 18hs.
¿Dónde?
En la Casa Nacional del Bicentenario, en Riobamba 985, Caba.
¿Quiénes participan?
Fabio Wasserman, Leonardo Oyola y por supuesto el autor del libro Gabriel Di Meglio.

Cartelera Edhasa

 

ACTUALIZACIÓN: Debido al Paro Nacional que se realizará el jueves 28 de agosto hemos suspendido la presentación. Estamos reprogramándola. Les informaremos cuando tengamos la nueva fecha.


Flyer Dorrego

 

Para ir agendando:

¿Qué libro presentamos?
Manuel Dorrego. Vida y muerte de un líder popular de Gabriel Di Meglio.
¿Cuándo?
El jueves 28 de agosto, a las 18hs.
¿Dónde?
En la Casa Nacional del Bicentenario, en Riobamba 985, Caba.
¿Quiénes participan?
Fabio Wasserman, Leonardo Oyola y por supuesto el autor del libro Gabriel Di Meglio.

El escritor como fantasma

Por Luis Gusmán
autor de El frasquito

 

Paris 220

Dice Barthes que ya no hay un adolescente que viva este fantasma: ser escritor. Recuerda una pregunta anterior de su juventud. ¿De cuál de sus contemporáneos podría querer copiar, no la obra sino las prácticas, las posturas? La manera de fumar, de tomar café; la manera de pasearse por el mundo con una libreta de notas en el bolsillo y una frase en la cabeza. Es decir: ser su fantasma. Barthes lo veía a Gide deambulando por Rusia o por el Congo. Leyendo los clásicos y escribiendo sus carnets en el vagón-comedor de un tren. Finalmente, terminó viéndolo en 1939 en París en el fondo de la cervecería Lutétia, comiéndose una pera y leyendo un libro. Se encontró con Gide. Se encontró con el escritor sin su obra. Es legítimo aseverar que en esa cervecería se encontró con Gide por segunda vez.
La primera vez que fui a Europa en enero de 1979, mi amiga Rithe -que vivía en París y que frecuentaba el ambiente intelectual- me preguntó a quién quería conocer. La pregunta era tan tentadora como paralizante. La oferta incluía a Lacan y a Barthes. El primero me intimidaba y al segundo lo había leído con tanto entusiasmo que la alegría que me producía la posibilidad de conocerlo se imponía a la inhibición, el miedo y el pudor.

Libros en voz alta

Inauguramos una nueva sección.

Todos los meses compartiremos con ustedes un fragmento de un libro leído por Shumi Gauto, conductora y locutora en Radio Metro.

Libros en voz alta es una sección para escuchar tomando un mate, preparándose un café, ordenando la casa o contemplando el mundo desde la ventana. Es decir… es una invitación a tomarse unos minutos y escuchar una historia.

Hoy compartimos con ustedes un fragmento de Nos vemos allá arriba de Pierre Lemaitre. Una novela que habla sobre la guerra, sobre lo absurdo de la guerra. Una novela que gira en torno a lo que sucede con los que vuelven, héroes que incomodan, a los que nadie quiere mirar.

 

Recuerdos de tumbas y Tom Sawyer

Por María Bjerg
Autora de El viaje de los niños y de Historias de la inmigración en la Argentina

Foto: Archivo ABC

Foto: Archivo ABC

Aunque seguramente otros libros habían pasado antes por mis manos, la primera lectura de la que guardo recuerdo es Las aventuras de Tom Sawyer. Lo leí durante unas vacaciones de verano, cuando tenía nueve años. En ese entonces vivía en un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires con mis padres y mi hermana. A menudo mi madre se lamentaba de que en el lugar no hubiera una librería y que la biblioteca popular estuviese tan desprovista de libros infantiles. Por eso, cuando viajábamos a Necochea, a ochenta kilómetros de Juan N. Fernández (como se llama el pueblo), uno de los lugares de visita obligada era la librería “El Arca”. Allí…

Pienso que era él

Por Fernando Fagnani

Foto: Olivier Roller

Foto: Olivier Roller

Pienso que era Patrick Modiano. No tengo la absoluta certeza, y la duda no me aflige. Ese hombre que estaba al lado mío, y que lo estuvo por más de una hora, es aquel que ha construido sus novelas en torno a la ambigüedad y la fuga de la verdad. No correspondía exponerlo a la pregunta: ¿es usted Patrick Modiano? Si lo hubiera hecho, y en caso de que lo fuera, es factible que se hubiera quedado impávido, pensando por un momento que verdaderamente no era Patrick Modiano. Al menos el que yo nombraba. En lugar de eso dejé que crecieran las conjeturas y las duplicidades, como una escena de sus novelas. Sin apagar la duda, aunque construyendo el verosímil necesario para concluir, ya en aquel momento, que lo era.

Alejandra y yo acabábamos de salir del Louvre, con ese desconsuelo que surge cuando se abandona un museo. Era el atardecer, y sabía que hasta que llegara la noche y se produjera una mutación real del entorno, íbamos a errar como fantasmas, sin encontrar el lugar adecuado. La mirada estaba en el limbo de los cuadros vistos, y uno quería que permaneciera allí; me indignaba la gula practicada con tantas cosas que no me interesaba mirar y que había mirado.