Unas palabras sobre “El azul de las abejas” de Laura Alcoba

Unas palabras sobre Alcoba

Por Sebastián Lidijover

Tengo mi ejemplar de El azul de las abejas a un costado del teclado. Estuve releyéndolo antes de sentarme a escribir algo sobre la novela.
La protagonista, la narradora, es esta niña de La casa de los conejos que debe, finalmente, unirse en el exilio a su madre en París y dejar en La Plata a su padre preso por la dictadura.

Mientras leemos vemos el mundo desde la mirada de alguien de ocho años. Luego de nueve. Luego de diez. Un mundo en donde el idioma, la lengua francesa, es sonido, pero también es parte del cuerpo, es distancia, es un lugar al que llegar. En donde el español es el vínculo que la une con ese padre al que le escribe rigurosamente una carta por semana.
No entiendo cómo hizo para lograr que esa voz sea tan real, tan dulce, tan de una nena que descubre un nuevo mundo mientras descubre el exilio.

Pienso que quizás la novela funciona tan bien, ese mundo de la infancia está tan logrado, por la forma en que avanza la historia. Hay una cronología, pero que avanza con pequeños episodios que se van sucediendo. Cada uno cargado de distintos sentimientos: los primeros días en la escuela francesa, la quinta foto que el padre le pide -solo le dejan tener cinco fotos en la cárcel- y que ella posterga sin saber bien por qué, la amiga musulmana que come cerdo sin darse cuenta y teme morir, las lecturas que comparte con su padre y las mil veces que le dan vuelta a la pregunta de por qué el azul es el color preferido de las abejas; el francés, esa lengua que la envuelve y que desea tanto dejar de sentirla ajena.
Es como si todos estuvieran de alguna forma unidos, como si algo los recorriera y fuera creciendo y que al final… bueno, no. No voy a contar el final.

El azul de las abejas es una novela sobre la infancia. Es también una novela sobre el exilio.
Pero creo que lo que más me gustó es que El azul de las abejas es “la” infancia. Esa forma de memoria en donde los hechos y los sentimientos no pueden separarse.

 

 

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